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martes, 3 de enero de 2012

PRO-VOCACION




Me contò que:

Los domingos se le desteñìa la remera floreada
Por las  mañanas temblaba fantasmas
En el subte transpiraba medallitas de plata
Le galopaba el corazòn en la vereda
Cuando se sentìa acorralada
se le achicaban dos numeros los zapatos
Y tenìa terror…

Porque tenìa poca sal.  Ò mucha.
Porque la tarta estaba empalagosamente amarga
Porque a la camisa le sobraban arrugas
Le faltaba plancha al nudo de  la corbata sin uso
Porque le colgaban dos botones al saco apolillado
Porque la aguja estaba rota.
Porque èl le dijo la pruebo en tu brazo
Y te coso un grito en el cuello que va a  rebotar hasta el patio
Solo para que no te olvides de quien sos.
No QUIEN sos vos
Sino, a quien perteneces
Y te puedo tatuar una flor morada
porque llegaste dos minutos mas tarde del almacèn
Y te cuelgo un puño cerrado en ese tatuaje berreta
Y lo borro de tu cabeza loca
Porque lleguè mas temprano
y se te hizo tarde para hecharle màs azùcar al café.
Porque te saliò horrible. Te saliò asqueroso
Porque las tostadas no se quemaron
como a mi me gusta
Y que me importa
si se consume la garrafa. O la luz, total,
la pago yo
Vos no. Si no trabajàs, o mejor dicho: tu trabajo es rascarte
Y
porque hace calor  es tu culpa
Porque hace frio
se me da la gana que tambien es tu culpa
Porque tenes un perfume y un lapiz labial
escondidos entre los peluches del bebè
Yo los vi y les disparè. Menos al oso verde.
Y no se para que carajos los necesitàs, putita
Y soy muy macho para no darme cuenta
Seguro te pintarrajeàs para el milico de la esquina
Que yo no te vea cerca de èl
Que yo no te escuche susurrar su ayuda. Mucho menos su nombre.
Que no te encuentre barriendo la vereda despues de las cuatro
Que no me provoques con ese bizcochuelo de vainilla que detesto
Ni con esa bufanda negra que apenas te tapa los ojos
Ni con esa làgrima de plàstico deterrido
Porque voy a volver de rodillas con las esposas puestas
Agazapado
Apabullado
Atormentado
Arrepentido
Abatido
Acongojado
Adiestrado


A suplicarte que me perdones
A rogarte mas atardeceres
Y a repertirte que vos sos mia…










domingo, 18 de diciembre de 2011

CARTA A PAPA NOEL...(se la mandè a su meil, y por las dudas, la copiè en su muro del feisbuk)

Che, Papà Noel:Te querìa decir, que no me gusta ese jueguito de cocina que muestran en la tele, con tasitas de plàstico verde fluo y tetera, para invitar a mis amiguitas… La abuela insiste con que te escriba pidiendo eso, pero no se… prefiero jugar una mancha escondida…

¡Mejor traeme un cachito de pared para contar, ¡y el que no sescondiò sembroma! 

Y menos, que menos, quiero esa escobita espantosa,  y el balde en miniatura que vimos el otro dia con mami en la jugueterìa…una señora le decìa a su sobrina: “dale amor, pediselo a ppnl (papa noel), que quisà te lo dejen en casa de la tia…”. Encima, la tia le decìa “¡para que vayas aprendiendo, que las nenas limpian…!” Y la nena la miraba, asi la miraba a la tia… con los ojos grandotes y cara de que tenìa que hacerle caso. La nenita se asercò al estante de un rompecabesas de un cocodrilo gigante, pero la tia incistia, incistia… ¡que pesada!

La fabriquita de helados, no porfis…muchas piesas para armar y no tengo pasiensia: como mi mamà, que le regalaron la pasta-linda para aser biscochuelos ¡y ella la usa de maseta para el cactus!.
Porque despuès vienen los varones y se meten y dicen que ellos saben de esas cosaz (romper juguetes, haciendose los sabelotodos). Y si no le conbidàs el cucurucho de plastilina de chocolate mas grande, encima se enojan (porque ocbio, no es elado de verdat). Y si lo comès de verdat, te cae mal a la pansa y tenes que ir al dotor. Y ensima, despues te echan la culpa por eso, ¡por que sos mujer, y de chiquita ya cosinas porquerìas! porque se creen mas vivos, que una. Y por acerse los graciosos las mamàs de ellos vienen y nos retan a nosotras. Ya me pasò una vez, que la mamà del Corcho vino a mi casa a preguntar porque el Corcho vomitaba y dele que vomitaba. Por acerse el grasioso se tragò una galletas de engrudo que mis amigas abian preparado y yo las miraba, porque nunca me gustò cosinar y ellas jugaban a que eran las “reinas del hogar” y yo les decìa: “chicas, ¿y si jugamos a otra cosa?. Pero no. No me asian caso. Y yo, dele que me aburria y me aburria…
Desi que mami me esplicò una ves, que no està mal que juguemos con autitos y con martiyos y clavitos. Y que los nenes, por haser upa a una muñeca no se iban a contagiar una enfermedat rara, ni se conbertian en gais.  Mami me enseñò que leamos leyendas y libros de verdat, como el de Galeano o las tiritas de Mafalda, en ves de agarrar la rebista Gentes ò mirar Gran Primo-hermano 2011, que mimporta quien quedò eliminado de coso, ò que las mellizas griegas duermen cabesa abajo como los mursiegalos.
Mami maneja un tacsi y me cuenta que los hombres le gritan “¡Anda a lavar los platos!”. Y ella se mata de risa. Un dia persigiò a uno con el auto, se bajò y le dijo: “-Desimelo en la cara, dale-“, y el tipo agachò la cabesa y se mandò mudar…
Bueno papà noel, ya sabes masomenos como biene mi pedido. Mami me tira ideas como que te pida un buen libro, o un skate. Me gusta eso. O tanbien podria ser un  telescopio o unas zapas con calaberitas. Eso si: nunca pero nunca, por mas que te sobre, me traigas una cocinita, ni un microondas a pilas, o el bebote que yora cuando no lo acunàs, y ensima le agarran gases si lo dejàs quieto, como para yamar la atensiòn. Y cuando pone cara de Chuqui, me impresiona un poco…
Igual, soy una nena felis, aunque mi abuela diga, pobresita…que rarita que me saliò esta nieta, no parece de la familia…

LA SOCIALIZACIÒN DE GENERO COMIENZA DESDE TEMPARAN EDAD: LOS JUGUETES MUCHAS VECES CONDICIONAN Y DETERMINAN ESOS ROLES A FUTURO, CUANDO LA VIDA YA NO ES SOLAMENTE UN JUEGO, SINO RESPONSABILIDADES.
LAS NENAS CON LAS MUÑECAS Y VESTIDITOS ROSA: LOS VARONES CON AUTITOS Y EL CELESTE, COMO BANDERA DE MASCULINIDAD. EDUQUEMOS A NUESTRO HIJOS EN LA CONSTRUCCIÒN DE SUJETOS LIBRES Y SIN CONDICIONANTES, PERO PRIMERO: REVISEMOS NUESTRO PROPIOS PREJUICIOS SINO, ES IMPOSIBLE TRANSFORMAR LA REALIDAD...

silvana trotta by: www.expulsadadeleden.blogspot.com


lunes, 5 de diciembre de 2011

La vaca nos da la leche, pero la de tinta que nos chupa… (Mafalda)


El viejo volvìa solo del cementerio con la tristeza opaca que da la viudez reciente y la certeza de la infelicidad futura, sin mujer sin hijos y como herencia de amor, el embargo de todos sus bienes y la crudeza de todos sus males haciendole relàmpagos en su cabeza. Entonces sus fantasmas se colaron por la tranquera esquivando tàbanos abejas  y recuerdos felices y otros no tanto, justo que el cura le venia a decir que no lo podìa confesar, porque  dentro de los objetos sancionados por la justicia terrenal, la libreta de casamiento no estaba excenta de culpa y cargo. Entonces llorò sobre el hombro del padre Emilio dos horas y veintisiete minutos de corrido, repitiendo frases inconexas y moqueando que como voy a seguir viviendo sin hogar, sin la cama tibia de retazos de girasoles, y la dentadura postiza de ella burbujeando buenos dias por las madrugadas. Quizà no todo estè perdido y la justicia divina se haga cargo de su parte, dijo el padre Emilio y se ofreciò interceder ante el abogado que llevaba la causa del embargo de la casita, la cosecha de  duraznos en lata y una colecciòn de bichos bolita, mas treinta y seis cabezas de ganado, perdidos en la mesa de truco de un tugurio del pueblo vecino. Entonces, el viejo se durmiò al costado del camino polvoriento acunado por la luna llena,  y el eco de la voz de la difunta rogàndole que no juegue mas que la iba a matar de un disgusto. Y cartòn lleno: a la semana se muriò de tristeza y de billetera vacìa de cuatro de copas.
 Con el sol asomando entre los nubarrones y la sombra de un perro vagabundo llegò el cura con una buena noticia y una robusta moza, conocida del viejo, que le espantaba las moscas del peluquìn al padre Emilio y le tiraba lenguetazos de ternura y de ternera al viudo desesperado. De  milagro pudo salvarle ese bien ganancial, pero la justicia terrena tiene sus vericuetos y la exigencia para terminar con una vida de juerga  marcada como un hierro en el cuero vacuno tenìa una enmienda a parrafo seis, que el viejo aceptò sin chistar. Que conste en acta ante dos testigos, el propio cura y el perro, que debìa casarse con la Araceli y recuperarìa, en ese mismo acto, al menos dos colchones de alfalfa y el galponcito de las herramientas.
 Habrà que empezar de nuevo, pensò el viejo, agradeciendole al cura mientras los casaba de luto y llevaba por el lazo a su flamante esposa. Y la Araceli decìa que sì, decìa que mu, que mas que esposa era una prima,  pues se conocian desde que ella berreaba bajo las ubres de su madre allà por fines de los noventa. Palmeò las ancas de  su flamante esposa marmolada y pensò por un instante, que la vida te da sorpresas pero no tanto, y que lo importante es tener un colchòn donde descansar despues de tanta vida loca, y que tan fea no era la Araceli como para despreciarla, ni tan malo era ser esposo de una vaca que solo respondia mu, a lo sumo mu-mu, y que ademas era atenta y servicial a la hora de la intimidad inflando sus ubres tibias y jugando al carnaval làcteo todas las noches de estrellas fugaces. Pero, llegado el dia era dulce de leche y pan lactal. Sombra y tendedero. La Araceli estaba feliz de no ser una mas, sino la unica vaca casada y trabajadora. Aunque extrañaba un poco a sus hermanas embargadas, el destino le jugò una sorpresa, y  en poco tiempo heredò algunas deudas, el cadàver del viejo con el as de espadas atragantado en el pescuezo,  y trescientos cuarenta y ocho frascos de dulce de leche  Padre Emilio, que mas de una vez el cura  intentò comprarle, y la Araceli  dijo hasta el cansancio que ni mu y siguiò solita con su negocio. Hasta que apareciò un toro campeòn, pero esa, ya es otra historia…


sábado, 29 de octubre de 2011

TRANS-ACCIONES


No vendo mi cuerpo
No alquilo mi vientre
Pacto mi ombligo con el diablo
Contrato un angel caido
y lo levanto
Regalo estrellas y fresias blancas
Robo sonrisas
Pago fianza por tus pestañas
Doy abrazos gratis
Intercambio pecados
Acopio deseos
Comparto mi almohada
Reparto mi tiempo
en bolsitas de caramelos
Almaceno corazones rotos
Comparto mis brazos
Hago trueques con mi alma
Me apropio de las gotas de rocìo
Escrituro mis manos a nombre tuyo
Canjeo ciento tres dias de invierno
por  dos noches de primavera
Embargo las làgrimas de mi ojo izquierdo
Hurto un par de caricias suaves
Compro un cuarto de luna llena
Cambio notas musicales por una mirada.
Pido prestada una nube baja
Dono retazos de placeres intactos
Hago usufructo de mis tentaciones…





domingo, 28 de agosto de 2011

Pompas de peluche

Pensaste que te pasarìas los dìas encerrada en ese frasco de vidrio, mirando pasar la vida desde alli, igual que un pececito mira al gato gordo que lo acecha. Eras tan previsible, que sabìamos el dìa en que te saldrìa el ultimo granito de acnè en la frente. Que matemàticas de quinto rendirìas con cuatro. Que te ibas a dormir once menos veinte cada viernes de tormenta. Que el oso de peluche verde no lo secuestrò un comando secreto, sino se te hizo pelota en el lavarropas de la abuela Chicha. Y no funcionò nunca màs. Ni siquiera con jabòn baja espuma para ropa fina.
 Despues de trece años, la abuela muriò, y vos siempre pensaste que el disgusto por el aparato roto y por tener que lavar a mano, la habìa llevado al cielo y te carcomìa la conciencia pensar que fuiste asesina de peluches y de viejitas.
Convengamos: sabìamos tambièn que ningùn novio te durarìa mas de dos noches de luna llena. Ni siquiera un fin de semana largo.  Por que tu cama estaba tapizada de fotos en blanco y negro de la abuela, pegadas con cinta de enmascarar. Y  la almohada tenìa cosidos  retazos del peluche verde descuartizado.
  Pensaste que te pasarìas la vida en una cajita de cristal, o lo mismo te daba en una de zapatos. Taco aguja treinta y seis. Negros de cuero, que combinabas con ese vestidito corto que te regalò la ex - novia de tu  papà. Nunca escuchaste cuando murmurabàmos a gritos lo horrible que te quedaba ese conjunto porque se veìan tus piernas como brotes de soja.  Y el tatuaje que decìa love for ever, se iba escurriendo temeroso por tu tobillo. Y la culpa estampada en el escote  se reìa de vos, desde el retazo de un periòdico de la secciòn policiales.
 Eras tan previsible que sabìamos que  pagarìas el abogado defensor de love for ever por los cargos de robo calificado, y desmantelamiento de edificio pùblico agravado por el vìnculo.
Sabìamos que no soportarìas dieciocho años de condena. Ya te bastaban las carcajadas de la abuela Chicha desde el màs allà. Y la nariz de peluche en el fondo de tu cartera, estòrnudandote pompas de jabòn baja espuma. Para ropa fina y delicada…




sábado, 23 de julio de 2011

SANTO PECADO

Cuando mi error y tu vileza veo, contemplo, Silvio, de mi amor errado, cuán grave es la malicia del pecado, cuán violenta la fuerza de un deseo.
Sor Juana De La Cruz
 El no se animaba.  Ella tenìa ganas. Tenìa apoyada su cabeza sobre el  hombro y se enganchaba el cabello de èl, entre sus dedos temblorosos. Le susurraba que no lo querìa. Que no lo amaba. Pero que lo deseaba. El tambièn la deseaba, la soñaba, la buscaba entre la gente, entre las caras frìas enrolladas de bufanda. Pero los fantasmas grises revoloteaban sobre los dos. Hasta que ella le pidiò que cierre los ojos. Le estampò un beso de miel y culpa en la boca y se atragantò con su lengua y su licor de saliva dulce. Y tanto jadearon calor y escalosfrios, que empañaron el ventanal del bar donde se escarchaba el cafè con leche. Y las medialunas eran la merienda del chico que vendìa fresias blancas. Y al mozo se le cayò la bandeja de gaseosas para la: ¡mesa seis! Y la chica de anteojos que conversaba en alemàn con sus amigos dijo: ¡Mein Gott!
  Ella y èl salieron corriendo al kiosco de lado. Ella pidiò una hoja. El le repitiò que no me quieras. La chica pegò alli el beso, los jadeos y los notequieroperotedeseo. Tres copias de cada una. Mejor siete, una para cada dìa de la semana. Hasta verse la pròxima vez dentro de varios meses. Para repetirse que no pueden amarse hasta la estratòsfera. Para besarse sin comprometerse hasta el obelisco.  Hasta que se congele de nuevo el cafè con leche con dos sobrecitos de culpa descafeinada...

martes, 31 de mayo de 2011

Nacimiento (del tercer milenio)

Su parto habìa sido hermoso.
Esa madrugada de primavera la despertaron las puntadas leves y el gato Pericles maullando a la luna llena. Su novio puso en marcha el fitito. Le estampò un beso en la panza y otro en la mejilla, la ayudò a subirse y huyeron hacia el hospital. El entrò a la sala de parto, le secò las gotas de sudor, se refregò sus propias làgrimas de papà primerizo. Pujò con ella. Uno, dos. Tres. El le dijo te quiero. Te quiero. Te amo. Todo bien. Tres  kilos seiscientos. Un anillo de oro para ella. Un par de aritos abridores para Tomàs…